Sólo necesitaba diez aciertos para ser millonario, comencé a revisar uno a uno mis números. Al llegar al noveno tenía el total de las coincidencias. Empecé a temblar, mi respiración se aceleró y mi vista estaba algo nublada. Luego de un par de minutos decidí romper el boleto sin ver el último dígito. Minutos mas tarde pensé en lo afortunado que soy, después de todo que es la suerte sin vivir para buscarla. Y yo hasta incluso pude escoger.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario